domingo, 2 de noviembre de 2014

Programas Previsión Social

APS vejez invalidez:

Aporte Previsional Solidario de vejez es el beneficio financiado por el Estado, para quienes hayan cotizado al Sistema de Pensiones contributivo, al que pueden acceder las personas que tengan una pensión base mayor que cero e inferior o igual a la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS) y reúnan los requisitos de edad, focalización y residencia que señala la Ley N° 20.255.


Pensión básica solidaria :

Permite a quienes no tienen derecho a una pensión en algún régimen previsional acceder a un monto de 85 mil 964 pesos. Éste se reajustará automáticamente, el 1 de julio de cada año, en el 100% de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los últimos 12 meses, contados desde el último reajuste. No obstante, cuando la variación del IPC supere el 10%, el reajuste será inmediato, aunque no hayan transcurrido 12 meses.

Este beneficio está sujeto a un proceso de revisión por parte del Instituto de Previsión Social (IPS), destinado a verificar que el beneficiario mantiene todos los requisitos exigidos por la ley.


Bono de reconocimiento

El Bono de Reconocimiento es un instrumento monto de dinero entregado por el Estado a los trabajadores que se incorporaron al Nuevo Sistema de Pensiones, de acuerdo a los períodos de cotizaciones que registren en el antiguo régimen previsional. El Bono de Reconocimiento se ingresa a la Cuenta de Capitalización Individual cuando el afiliado se pensione por vejez, por invalidez o cuando fallezca.




Recuperado de :

http://www.spensiones.cl/portal/orientacion/580/w3-propertyvalue-6074.html


http://www.chileatiende.cl/fichas/ver/5270

jueves, 30 de octubre de 2014

PRINCIPALES CAMBIOS DE LA REFORMA PREVISIONAL

Al interior de la búsqueda de mejoras al sistema de pensiones existente en nuestro país, es que en el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet se empiezan a evidenciar las principales alternativas de cambio al actual sistema de previsión social.

Dentro de los primeros meses de la actual administración y del periodo en que la instancia asesora presidencial escuchó propuestas de distintos actores, se comenzaron a asimilar ideas más generales que entre diversos sectores sociales han generado consenso.



Los principales temas de consenso en cuanto a la Reforma Previsional son los siguientes:


1- Continuidad de las AFP: La mayoría de los actores públicos y privados optan por continuar con el sistema de administradoras, pero con cambios sustanciales, como que compitan con un sistema alternativo de reparto.

2.- Recálculo de Pensiones: Superintendencia de Pensiones prepara nuevas tablas de mortalidad con expectativas de vida actualizadas lo que permitiría calcular pensiones más altas, como lo plantearon diversas organizaciones.


3.- Estado Asistencial: El Estado debe aportar a largo plazo una parte de la cotización que también hace el empleador, es decir una cotización bi o tripartita. Además, debe haber una ayuda fiscal permanente en caso de cesantía.


4.- Pilar Solidario: Hay acuerdo en que se extienda el aporte de este sistema, a través de una pensión garantizada más alta como proponen algunos o por medio de la postergación de la edad de retiro.


5.- Postergación de la Edad de Retiro: A través de sistema de incentivos, potenciar mercado laboral para adultos mayores. El estándar común planteado sería atrasar de 60 a 65 años para las mujeres y de 65 a 67 años para los hombres.


6.- Mayor Cotización: Actores coinciden en que el aumento del aporte pasa por el empleador. AFP aseguran que este incremento no les reportaría mayores ingresos a las administradoras.


7.- Ahorro Voluntario: El reforzamiento de este tipo de ahorro es apoyado por la mayoría. Se lograría a través del aumento de su límite máximo de acuerdo a la variación de remuneraciones.


8.- Ahorro Colectivo: Se estima viable crear un sistema de incentivos tributarios que motive al empleador a fomentar el ahorro colectivo y también eliminando la tasa mínima de adhesión.


9.- Educación Previsional: La comisión ve con buenos ojos las propuestas sobre educación previsional que el mismo Gobierno considera necesario. Diversos sectores plantearon establecer una mesa público –privada.


10.- Libre Elección: Organizaciones sociales y el mismo Gobierno, a través de la AFP Estatal, creen que los trabajadores deben tener la opción de elegir bajo qué sistema quieren administrar sus fondos.





Como equipo, consideramos lo siguiente:

Es evidente la necesidad, en cuanto a que exista una preocupación por mejorar los estándares existentes en términos de calidad de vida de las personas al término de su vida laboral. La dignidad de los adultos mayores, consideramos, debe ser uno de los principales énfasis de los gobiernos -cualquiera sea este- dado que son ellos quienes en sus respectivos años de trabajo hacen surgir al país en materia de desarrollo (ya sea económico y/o social) Por ende, la importancia de no menospreciar temas tan contingentes como es la previsión de los adultos con un claro norte de fortalecimiento y fomento de una mejor calidad de vida.




Información recuperada de:


SISTEMA DE PENSIONES:
Los Cambios que Traería la Reforma Previsionalhttp://www.estrategia.cl/detalle_noticia.php?cod=101834

viernes, 24 de octubre de 2014

Instrumentos de la previsión social

 Instrumento Técnico de Focalización

El Instrumento Tecnico de Focalización es un algoritmo de cálculo de cuya aplicación se obtiene un puntaje que permite discriminar si los individuos, que están postulando a un beneficio del Sistema de Pensiones Solidarias, integran un grupo familiar perteneciente al 60% más pobre de la población de Chile.

El calculo del Puntaje de Focalización Previsional lo realiza el Instituto de Previsión Social utilizando material proveniente del Sistema de información de Datos Previsionales (Ficha de Protección Protección Social, Administradoras Administradoras de Fondos de Pensiones Pensiones y del Servicio 
de Impuestos Internos).





miércoles, 22 de octubre de 2014

Identificación y Fundamentación de la previsión social

  • Identificación de la Política Social a tratar:
Dentro de una gama de políticas sociales al interior de la contingencia nacional, nuestras inquietudes radican en lo que respecta a la PREVISIÓN SOCIAL. Aquella que tiene directa relación con la condición de vida de la tercera edad, y es que en el actual contexto, Chile se caracteriza por estar envejeciendo rápidamente, presentando una pirámide de población similar a la de los países desarrollados, pese a que aun no llegamos al desarrollo.

  • Fundamentación de la elección:
Un elevado porcentaje de la población llega a la tercera edad sin haber ahorrado lo suficiente para alcanzar una pensión de vejez adecuada. Lo anteriormente expuesto genera un gran endeudamiento y/o un esfuerzo post jubilación para poder mantenerse en condiciones óptimas en cuanto a calidad de vida. Es decir, seguir trabajando incluso después de haber llegado a sus jubilaciones.

De acuerdo a esto es que el gobierno ha puesto en marcha la REFORMA PREVISIONAL que dentro de sus objetivos busca revertir esta situación. Es un tema no menor y contingente, ya que las pensiones que nuestro país otorga a estas personas no están acorde a los ahorros que generan durante sus años de trabajo. Una serie de demandas por medio de distintas manifestaciones sociales, ya sea por medio de las distintas redes virtuales y/o en las calles deja de evidencia un descontento y la búsqueda de nuevas alternativas que otorguen una calidad de vida digna al llegar a una edad adulta determinada.


Gráfico extraído de: "Chile hacia el 2050, Proyecciones
de Población" 










Recuperado de: http://epi.minsal.cl/epi/0notransmisibles/diag_regionales/documentos_sobre_chile/documentos_ine_demografia_y_otros/indice_renovacion_ine.pdf

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Instituto de Previsión Social

El Instituto de Previsión Social administra beneficios previsionales y sociales, formulando estrategias que permitan mejorar la calidad del servicio, para garantizar el acceso a los derechos de seguridad social de las personas. Tiene por objetivo la administración del sistema de pensiones solidarias y de los regímenes previsionales administrados anteriormente por el INP, y constituye un servicio público regido por el Sistema de Alta Dirección Pública






Organigrama :

lunes, 15 de septiembre de 2014

Origen de la previsión social en Chile

El origen del sistema previsional de hoy, fue fruto de innumerables luchas políticas y sociales de los trabajadores chilenos desde mediados del siglo XIX, por obtener ciertos derechos que si bien nosotros podemos  considerarlos “naturales”, antiguamente eran todo un logro: tener derecho a salario mientras estabas enfermo, dejar la pensión del marido a su esposa cuando éste fallecía, tener derecho a ser atendido en un hospital cuando estabas enfermo o a tener medicamentos, son todos pequeños hitos pero grandes logros que los trabajadores se fueron ganando a punta de enormes sacrificios y fruto de su organización. Distintas capas sociales existían en el período en el cual comienzan los primeros antecedentes en materia previsional y de derechos de los trabajadores entre ellos esta la burguesía y el proletariado.


Desde fines del siglo XIX e inicios del XX, el Estado concentró gran parte de sus esfuerzos en crear un sistema de previsión que asegurara una mejor calidad de vida durante el período laboral y el retiro de los trabajadores. En este sentido las leyes sociales fueron pioneras con normativas como la ley de descanso dominical, accidentes del trabajo y jornada laboral. Sin embargo, iniciativas como pensiones de jubilación, asistencia médica y sostenimiento de huérfanos y viudas, eran funciones asumidas por las mutuales y organizaciones de socorro mutuo creadas por los mismos trabajadores.



El escenario anteriormente mencionado se mantuvo estable hasta mediados de 1924, año en el que se dio curso al funcionamiento de la Caja del Seguro Obrero Obligatorio y la Caja de Previsión de Empleados Particulares, seguidas muy prontamente por la Caja de Empleados Públicos. Estas instituciones se nutrían de las cotizaciones obligatorias que realizaban los trabajadores, empleadores y el Estado, lo que aseguraba al beneficiario atención médica, pensión de invalidez y una jubilación a partir de los 65 años de edad. Basado en un sistema de reparto, los montos de las pensiones se distribuían en base al conjunto de los recursos acumulados por el total de los cotizantes.


Las cajas de empleados particulares y públicos funcionaban de manera similiar. Los fondos se reunían a través de las cotizaciones individuales y los aportes del empleador, en el caso de la Caja de empleados particulares, y con el auxilio complementario del Estado, en el caso de los públicos. Ambas instituciones otorgaban una pensión de retiro a los 30 años de servicio o a los 50 años de edad, así como tambien préstamos en dinero deducibles de la cuenta que cada empleado mantenía en la caja. A comienzos de 1937 se instauró una asignación familiar que se pagaba directamente al cotizante por cada miembro de su familia que dependiese de él. Sin embargo, y a diferencia del Seguro Obrero, la Caja de Empleados Particulares no garantizaba la atención médica de sus afiliados.

El debate sobre posibles modificaciones a este sistema se inicia durante la década de 1940 y se materializó con la reforma de 1952, época en que se crearon el Servicio del Seguro Social y el Servicio Nacional de Salud, siendo dependientes de las contribuciones de los afiliados al sistema de previsión social. Para los antiguos miembros del Seguro Obrero, esto implicó la adquisición de nuevos beneficios, como la pensión de sobrevivencia, el subsidio a la maternidad, la mejora en las pensiones de invalidez y la ampliación a toda la familia de la cobertura en salud. Asimismo, el régimen de reparto fue aplicado también a los empleados particulares y, en el caso específico de obreras y empleadas, se les dejó de exigir un número de años de servicio y se rebajó a 60 años la edad de jubilación.






Como es posible vislumbrar, hacia mediados del siglo XX, existían en Chile numerosas organizaciones y agrupaciones creadas por los propios trabajadores(as) con el único propósito de brindar mayor seguridad y beneficios a sus asociados, todo un logro para la época. Grez, S. señala:


«...Preciso y urgente aconsejar y hasta ordenar la sobriedad al artesano y al peón  gañán, al inquilino y al roto ambulante de las ciudades y los campos, a todo el que trabaje por jornal o sueldo para sostener a su familia; porque con la disipación y sus consecuencias no hay adelanto posible para las clases obreras, y todo lo que detiene ese adelanto retarda la mejora social, o sea la emancipación moral y 
material de esa mayoría de nuestros conciudadanos, que no serán independientes ni libres ni ejercerán bien sus derechos políticos mientras no sean honrados, económicos y sobrios»